Qué
Lila se acuerda. Y tu hijo se siente escuchado.
Se le cayó un diente, empezó el colegio, le da miedo dormir solo. Cuéntale a Lila qué está viviendo tu hijo y ella lo lleva al bosque, sin olvidar lo que ya pasó entre los dos. Cuando se escucha dentro del cuento, descubre que lo que siente tiene nombre, y que él ya venía con fuerzas adentro.